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sábado, 7 de marzo de 2009

Sympathy For Mr. Vengeance (Park Chan-wook, 2002)


Una introducción lenta, muy lenta, hacen mella en el espectador, que ve pasar el tiempo sin que nada ocurra. Tan sólo una extendidísima presentación de los personajes, alargada innecesariamente, ya que tampoco hace un análisis exhaustivo de ellos.

Pero a partir de esa primera media hora, parece que la película comienza a mostrar todo su potencial, y ofrece desde reprimidas emociones humanas hasta tormentosas escenas visuales.

Toda una lección de venganzas, sí, pero que no alcanza la cima de Old Boy.

Consigue salir a flote.

Sinopsis:

Cuenta la historia de un sordomudo que busca desesperadamente 10 millones para comprar en el mercado negro un riñón para su hermana enferma. Primera parte de la trilogía de la venganza de Chan-wook Park, que completan "Oldboy" (2003), y "Sympathy For Lady Vengeance" (2005). (FILMAFFINITY).

jueves, 5 de marzo de 2009

Archipiélago Gulag (Alexandr Soljenitsin)


Archipiélago Gulag es un ensayo sobre las atrocidades humanas, o parte de ellas, cometidas por el régimen comunista entre 1917 y mediados de los años 50.

Leer semejante sarta de brutalidades físicas y psicológicas aterra un poco. Pero si además están narradas en primera persona, por alguien que ha sobrevivido a ellas y le queda el suficiente valor para relatarlas, el terror forma parte de cada párrafo de la obra.

A parte de todas las vivencias acontecidas al autor y personas cercanas a este, aporta un gran arsenal de datos históricos, capaces de erizar hasta los pelos más hondos de la conciencia.

miércoles, 4 de marzo de 2009

WALL-E (Andrew Stanton, 2008)


Hasta hace un par de días, si me hubieran preguntado por mi película de animación favorita, hubiera titubeado ligeramente, hasta acabar soltando alguna de las obras de H. Murakami, El Rey León, o La Tumba de las Luciérnagas. Sin ningún orden en concreto. Pero hace dos días, y hace uno también, descubrí esta fantástica película, y no puedo quitarmela de la cabeza. Se me ha quedado grabada en la parte más emotiva e incontrolable de mi cerebro, y poco tardaré en verla de nuevo.

La obra podría ser dividiva en dos partes. Los primeros 45 minutos, cargados de soledad y visualmente hipnotizantes, nos crean un apego hacia Wall-e lleno de compasión, cariño y afecto. El resto de la película es toda una apología a la amistad y al devenir de la raza humana, mostrando una sociedad de obesos mórbidos consumida por el propio consumismo. Y a pesar de que es la primera parte quien se encarga de proyectar la película hasta convertirla en todo un clásico, la segunda mitad no tiene desperdicio alguno.

Encantadora.

Sinopsis:

En el año 2700, en un planeta Tierra devastado y sin vida, tras cientos de solitarios años haciendo aquello para lo que fue construido -limpiar el planeta de basura- el pequeño robot WALL•E (la abreviatura de Waste Allocation Load Lifter Earth-Class) descubre una nueva misión en su vida (además de recolectar cosas inservibles) cuando se encuentra con una moderna y lustrosa robot exploradora llamada EVE. Ambos viajarán a lo largo de la galaxia y vivirán una emocionante e inolvidable aventura... (FILMAFFINITY).

martes, 3 de marzo de 2009

El Sueño Eterno (Howard Hawks, 1946)


Cuando he visto que William Faulkner había metido la zarpa en el guión, he sabido que no podía salir nada malo de él. Claro que, de igual modo, he sabido que tampoco podía salir nada comprensible a simple vista de él.

La película tiene coherencia, pero para hallarla por completo es necesario un análisis bastante exhaustivo de ella, y ante todo, no desesperarse ante el monumental desconcierto que implica su primer visionado.

Bogart, como siempre, colosal. Y Lauren Bacall....¡Ay Lauren! Preciosa hasta el delirio.

Sinopsis:

El detective Philip Marlowe se ve implicado en la investigación de un cadáver sacado de las aguas del muelle Lido. Sin embargo, la atracción que siente por una de las hijas de la adinerada familia que le ha contratado pone en peligro la resolución del caso. (FILMAFFINITY).

jueves, 26 de febrero de 2009

Perdicion (Billy Wilder, 1944)


Bravo, bravo, bravo.

Uno de los mejores guiones que he podido ver jamás. La historia, camuflada bajo una genial confesión de Walter Neff (Fred MacMurray), no deja un solo cabo suelto. Y si la pareja protagonista, W. Neff y Phyllis Nirdlinger (Barbara Stanwyck), está a un nivel extraordinario, la presencia de Edward G. Robinson en el personaje de Barton Keyes, no hace sino catapultar el nivel de las actuaciones.

La fotografía en blanco y negro, crea una atmósfera de tensión, intriga y pasión, dotando a la película de un clima impecable, que, acompañado de la música de Miklós Rózsa, sumerge al espectador un universo paralelo durante los 106 minutos de metraje.

Hay citas tan maravillosas que tardaré tiempo en olvidar, como el comienzo de la confesión de W. Neff: "Yo le maté. Le maté por dinero y por una mujer. Y ni conseguí el dinero, ni conseguí la mujer".

Sin duda, una de las cimas del cine negro. Ahora comprendo porqué es una de las películas favoritas de Woody Allen.

Bravo.

Sinopsis:

MacMurray es un vendedor de seguros que, junto a la "femme fatale" Barbara Stanwyck, realizan un plan para asesinar al marido de ésta y quedarse con el dinero de su seguro. Obra cumbre del género, uno de los ejercicios de suspense más fascinantes de todos los tiempos. (FILMAFFINITY).

jueves, 29 de enero de 2009

El Caso de Thomas Crown


Muy grata sorpresa.

Thomas Crown es un millonario que se siente preso del sistema. Por ello, planea un robo a un banco con el fin de obtener la ansiada sensación de libertad. Una investigadora de una compañia de seguros será la encargada de echarle el guante.

La película podría ser dividida en dos conexas partes. Por un lado estaría la trama de la investigación, que envuelve al entorno de Faye Dunaway y la policía que lleva el caso. Dicha parte, es la que más flojea, dadas las inexplicables razones y extraordinarias casualidades que llevan la investigación por el cauce establecido. Sin embargo, la otra parte, la referente a Steve McQueen y Fade Dunaway, es magnífica. Comenzando por las actuaciones de ambos, y pasando por varias escenas en las que tal es su seducción frente a la cámara que terminas por disfrutarlas con una amplia sonrisa, la película trascurre a un ritmo bastante rápido.

Curiosamente, el personaje más sorprendente, es el de Dunaway, dada la ambigüedad que plantea. Si en un primer momento da la sensación de ser un personaje plano y vulgar, no hay más que esperar hasta que se junta con McQueen...